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“Uribe es un termómetro de la paz en el Meta”

Nicolás Espinel, de la Comisión de la Verdad.

Pese a los excombatientes asesinados y al desplazamiento forzado en El Diamante, hay esperanza para seguir construyendo paz en Uribe.

El líder de investigación de la Comisión de la Verdad en el Meta, Nicolás Espinel, dice que Uribe es un termómetro de la paz en el Meta. “Desde 2015 hay avances significativos gracias a la paz. Es muy esperanzador escuchar, después del asesinato de Juan de Jesús, que los excombatientes mantienen su apuesta por el proceso de paz”.

Y reitera que “es imposible tener un proceso de paz perfecto, como algunos quieren que fuese. Esta paz se está construyendo en este momento. Hay una voluntad de paz por parte de los excombatientes y eso requiere un acompañamiento mucho más fuerte, no podemos permitir que haya estructuras criminales que tienen la libertad de estar generando esta violencia y consolidando un dominio territorial”.

Espinel considera que es inevitable que permanezcan unas estructuras en armas por el narcotráfico, las luchas por el territorio y el descontento social.

“Independiente de quién es el agresor, la responsabilidad por acción o por omisión recae sobre el Estado que tiene el compromiso de garantizar la vida de los excombatientes”, subraya.

El investigador insiste en que la construcción de paz territorial necesita la presencia de las instituciones, de las organizaciones civiles y de una fuerza pública suficiente para contrarrestar los grupos criminales. “No es suficiente identificar a los culpables”.