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Estilo de Vida

Le apostó a la cúrcuma en Tillavá

La cúrcuma es otra planta reconocida por sus beneficios para la salud.

Yaneth Vargas Ipus, madre de cuatro hijos y cabeza de hogar, deja atrás su condición de víctima de la violencia para apostarle a la producción de cúrcuma en un rincón del Meta: la vereda Tillavá del municipio de Puerto Gaitán.

Allí recuperó su predio “El Internado” que tuvo que abandonar en 1998, obligada por las FARC y sus constantes enfrentamientos con el Ejército, el incendio de un caserío cercano a manos de otro grupo al margen de la ley y el homicidio de dos familiares.

Gracias al acompañamiento que le brindó la Unidad de Restitución de Tierras (URT), la mujer regresó a su finca tras la orden del juzgado Primero Civil Especializado de Restitución de Tierras que además ordenó reparación integral.

Wilson Leyton, director de la URT en Meta, informó que le entregaron a doña Yaneth un subsidio por $33 millones para la implementación del proyecto productivo, con lo que estableció un cultivo de 2.000 metros cuadrados de cúrcuma, en el que se sembraron 3.600 plantas.

Según Leyton, la venta de la cosecha está asegurada con la Asociación Nueva Colombia, de Granada.

“Los primeros frutos del proyecto productivo de Yaneth saldrán en seis meses y será una tonelada de cúrcuma fresca y 200 kilos en polvo. Esta especie es una planta perteneciente a la familia del jengibre, cuya raíz tiene un característico color naranja o amarillo intenso. Esta raíz transformada en polvo, es lo que se conoce comúnmente como condimento”, explicó Leyton.