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Crónicas

CORONAVIRUS Y GEOPOLÍTICA

 

Transcurre un quinto del siglo XXI y la familia Coronavirus ordenó a su hijo menor Covid-19 abrir confrontación en forma de pandemia, aterrorizando a 7 mil 625 millones de personas del planeta Tierra.

Ante la sociedad este coronavirus se presentó el 29 de diciembre de 2019 y sus padres lo bautizaron el 7 de enero 2019-nCoV, fíjense en la letra “n” que era el significante de un nene en la familia. Pero, nanay nanay, resultó ser un demonio renombrado el 11 de febrero Covid-19, cuando ya contaba mil fallecidos a nivel global y había cometido parricidio con su descubridor, el médico oftalmólogo Li Wenliang.

La estrategia familiar se cumple con obediencia y, justo al mes, con 9.600 infectados, induce a la Organización Mundial de la Salud – OMS a declarar la existencia de una “Emergencia por riesgo de salud pública de interés internacional”. El mundo estaba atónito, en suspenso: A los 67 días de su afloramiento el 11 de marzo de 2020 el agente infeccioso crecía con tendencia exponencial: cubría 114 países, con 118 mil infectados y 4.292 fallecidos, topes alarmantes para que el eritreo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, reconociera en la Covid-19 una pandemia global.

 

Lo bautizaron con la n-2019 creyéndolo un nene delicado, pero se volvió un monstruo que a los 35 días renombraron Covid-19 porque se convirtió en una Pandemia.

 

TEORÍAS CONSPIRATIVAS Y SUPERCHERÍAS

Esa impredecible reacción de la naturaleza con la escueta  parca para imprevistos  destinatarios por doquier llegó como carne al perro: estaba justificando a predicadores, profetas, pronosticadores, adivinos, curanderos, pitonisas, mercachifles, embaucadores, chamanes, charlatanes, cuentachistes, brujas, culebreros,  timadores; junto a la profusa  lista de agoreros cuyo oficio especulativo dentro de la pobrería cultural y económica la había asustado sobre los azares que traería el presente calendario mezclado de profecías y augurios que impregnaban el año 20 de este siglo, un nefasto 2020. Sumado todo a que el presente año 2020 es el de la Rata según los signos del horóscopo chino, cuyo calendario lunar inició el año nuevo el 21 de enero y terminará el 8 de enero de 2021.

Unos dentro de improvisados templos, otros en plazas de mercado, varios en barrios con clientela propia, hasta los elegantes de nicho propio recibidos en la casa del creyente; la mayoría entendidos en redes sociales, capturando descerebrados sin oficio, desempleados y millenials de Smartphone en mano las 24 horas diarias; vociferando escalofriantes sucesos al porvenir, condimentados con probadas pizcas esotéricas para hoy -ante fatal actuación de la naturaleza- reclamar, dignos, con altavoz, la erudita corrección de sus fantasiosas lucubraciones.

Dentro de la caterva de dicharacheros, pocos notaron  la ausencia de “El Flecha”, en virtud de que su mentor desde el montículo para lanzar pelota parlanchina -el promotor de la literatura de casete, el viejo Deivis, David Sánchez Juliao- se había enterrado soterrado disfrutando las iridiscencias donde el tono de la luz variaba creándole pequeños arcoíris pintados en el Páramo de Sumapaz; negándose volver a reflexionar sobre coronas, tras haber documentado con sapiencia aquellas que ornaban la sien de la reina Isabel: la invasión española, coloniaje, barbarie, esclavitud, religión e idioma.

Antes del aislamiento social, con otros desparchados, yo mismo por instantes cedí a lo predictivo del patógeno artificial: repetí la película Contagio de 2011, dirigida por el estadounidense Steven Soderbergh, cuyo rol principal se da al MEV-1 virus surgido en China por transmisión entre murciélagos y cerdos, que deja un saldo de 26 millones de muertos. Mas tras unos segundos repentizo que el film es sólo una recreación hollywoodesca del caso cierto acaecido 9 años atrás en la mismísima China, el “Síndrome Respiratorio Agudo Severo –SARS”. -Es la fábrica de sensaciones, me dije.

 

En el mundo de hoy las informaciones por redes sociales son para muchos la  verdad, el dominio de sus normativas se torna fundamental. Esta sí verdadera pandemia que podría estremecer a la humanidad: La  hipocondría de los medios digitales: la Cibercondría.

 

Pero soy humano a quien, en confinamiento obligatorio y casi solitario, los megabytes de flujo contestatario y conspirativo le sugieren que la Covid-19 es bebe padrote biotecnológico jugando en el ajedrez geopolítico universal. Desearía estar equivocado, pero debe recordarse la existencia aún hoy de arsenales biológicos en manos de países que los conservan como amenaza desequilibrante, así sepamos que en 1925 el Protocolo de Ginebra proscribió bacterias, virus, patógenos como armas de guerra; preludio del primer tratado de desarme multilateral prohibitivo de una categoría de armas. La BWC conocida como la Convención sobre Armas Biológicas y la CABT Convención de Armas Biológicas y Toxínicas entrados en vigencia el 26 de marzo de 1975. En la actualidad 180 estados constriñen el desarrollo, producción y almacenamiento de armas biológicas y toxinas, pero lamentablemente la eficacia no está garantizada por falta de mecanismos vinculantes de verificación que garanticen el cumplimiento.

¡Prohibimos, pero no cumplimos! Hace poquitos años, sin nombrar otras armas, esparcieron sobre la especie humana gas sarín y gas mostaza. La estratagema no es falsa, la poseen como alternativa factible, una guerra bacteriológica asimismo tematizada en el celuloide con diferentes filmes desde contradictorios puntos de vista. ¡Por algo será! Porque, “El poder para qué”, como sentenciara el liberal tolimense Darío Echandía ante el magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán. el huracán de masas.

En aislamiento social doy rienda suelta a la liberosis carácter de preocuparme menos por las cosas. Acepto que no todo es apacible para producir bienestar físico o anímico y revolcándome en la calma resurge un Covid-19 creado en laboratorio. Me urge narrarlo, ahí tomo aliento inspirador conspirativo, monto mi propio garganta profunda datiando a Steven Soderbergh y a otros tantos cineastas y directores al estilo de Mark Felt secreteando a Bob Woodward, que con Carl Bernstein, reportaron en el Washington Post el intento de los republicanos de espiar las oficinas del Comité Nacional Demócrata fraguado desde la Casa Blanca, originando la crisis política como el Watergate (1972-1974), que obligó el 8 de agosto de 1974 la renuncia del 37º presidente de los EEUU, Richard Nixon. Watergate nos trae al presente que en una democracia real los presidentes se tumban, que el periodismo ético ni se vende ni se compra. En estos días a falta de producir contenidos basados en la gestión gubernativa a partir de boletines y publirreportajes de favoritismo el neoperiodismo de celular y medio digital podría autorregalarse el libro que sobre semejante hecho político escribieron Bob y Carl Todos los hombres del presidente y ver la película homónima dirigida por Alan Pakula y protagonizada por los seductores del momento Robert Redford y Dustin Hoffman.

 

MUERTE  HIPOCRÁTICA

La línea de tiempo oficial de las autoridades de Wuhan se traza a partir del 31 de diciembre de 2019 al detectar los primeros casos de neumonía en la ciudad de Wuhan. Datan los tres primeros fallecimientos el 9, el 17 y el 20 de enero. Este día en Colombia cerrábamos la juerga de fin y comienzo de año con La fiesta en corraleja, sin sospechar que al otro lado del mundo libraban una febril batalla contra otro enemigo invisible, una nueva cepa de coronavirus. Quince días antes, el 5 de enero, la Comisión Municipal de Salud de Wuhan informó sobre una “Neumonía Viral Inexplicada” no identificada como SARS o MERS, coronavirus ya conocidos por aquélla institución. Ese 20 de enero los casos reportados aumentaban a 139 – ¡una alerta de peligro! – y, sin largas, el mismo día emprenden investigaciones en pos de la primera vacuna, liderando el equipo de profesionales la general y doctora Chen Wei, jefa del equipo conformado por la Academia de Ciencias Médico-Militares, CanSino Biologics y el Ejército Popular de Liberación.

Dicha “Neumonía Viral Inexplicada” la presumieron de bajas implicaciones vista en fase neonata como simple nene, que como les comenté antes recibió la “n” de nene, para su primer bautismo el 7 de enero como 2019-n CoV, nombre por escasos 35 días, mientras la OMS el 11 de febrero en vista de su máxima peligrosidad y código genético lo registró SARS-CoV-2, causante de la enfermedad conocida mundialmente como Covid-19.

 

La cronología hospitalaria borra del historial al médico Li Wenliang de 38 años quien en diciembre descubrió el nuevo virus, pero fue desatendido. le exigieron “dejar de hacer comentarios falsos” y, atendiendo pacientes infectados murió el 7 de marzo en el mismo hospital donde trabajaba curando a sus semejantes.

 

La cronología oficialista descrita es cierta, pero incompleta. Huérfana de características adecuadas de un episodio ocultado en su personaje, espacio, tiempo y medios de comunicación: borra del historial al médico Li Wenliang quien trabajaba en el Hospital Central de Wuhan, donde murió tras contraer el virus al atender pacientes a sabiendas del riesgo al que se exponía. Los informes del doctor Li fueron desatendidos. Advirtió a sus colegas desde comienzos de diciembre que le preocupaban pacientes con enfermedad parecida al SARS. Agentes de la policía de Wuhan le exigieron “dejar de hacer comentarios falsos” y le abrieron disciplinario por “propagar rumores”. Li estaba en el epicentro del brote comentando el hallazgo de 7 casos de un virus semejante al SARS de 2002 en su Hospital.

Consciente de la gravedad de la información, Li chateó a finales de diciembre con sus compañeros recomendándoles usar ropa protectora para evitar contagios, pero fue delatado por algunos colegas. Sin mediar análisis médicos ni bacteriológicos fue obligado pocos días después por funcionarios de la Oficina de Seguridad Pública a firmar una carta reconociendo que “había perturbado severamente el orden social”. La misiva terminaba textualmente así: “Le advertimos solemnemente: si sigue siendo terco e impertinente, y continúa con esta actividad ilegal, será llevado ante la justicia ¿se entiende?” y debajo Li escribió: “sí entiendo”.

A final de enero Li publicó en Weibo, el equivalente chino del Twitter, copia de la carta suscrita bajo presión y dando otros detalles. El 30 de enero volvió a las redes sociales con este texto: “Hoy me dieron el resultado de las pruebas de ácido nucleico y es positiva. Finalmente he sido diagnosticado”. El 7 de febrero de 2020 fallece el paciente Li Wenliang en el mismo hospital donde solía trabajar curando a sus semejantes.

La versión en las redes colombianas contaba que el gobierno chino había encarcelado y matado a un médico anciano que había descubierto y hecho público la Covid-19. En equidad, la versión riñe con la realidad, como acontece con la información de las redes sociales, -esta sí- verdadera pandemia que podría hacer algo más que simplemente estremecer a la humanidad. Sostengo la vigencia de la tesis de los teóricos de hace varias décadas según la cual quien obtiene la información domina el mundo; si en el mundo de hoy la información contenida en redes sociales constituye para muchos la verdad, el dominio de sus narrativas se torna fundamental. La hipocondría de los medios digitales, la “Cibercondria”.

Una gran corriente ciudadana china se pronunció con entereza en la red social Weibo. La conmoción y el luto se transformaron en furia, desencadenando nuevamente el debate sobre la falta de libertad de expresión en China. Los dos principales hashtags agitados reclamaban: “el gobierno de Wuhan debe explicación al doctor Li Wenliang”, “queremos libertad de expresión”. El periodista Stephen McDonell de la cadena CNN en español informó que fueron rápidamente censurados y los comentarios borrados.

Un usuario de Weibo escribió “no es la muerte de un denunciante es la muerte de un héroe”. A contracorriente, un acto de heroísmo de Li para dignificar el juramento hipocrático, acto que ciertamente no le dará en la historia china el sitial que a Mao Tse Tung dio el prestigio alcanzado durante la “Gran Marcha” y la victoria de la revolución de 1949, pero sí la condición de recuerdo ejemplar para las nuevas y próximas generaciones de su país y de todo aquel que valore el bien común al bienestar personal.

Li Wenliang (1986, Beizhen Jinzhove, República Popular China – 2020, Wuhan, R.P.C.). Médico oftalmólogo que, a los 38 años de edad, entregó la vida cumpliendo fielmente el juramento del griego reconocido como el padre de la medicina.

 

CARTA A COVID-19 Y FAMILIA

“Mátame Coronavirus SARS-CoV-2 que esa es la fatalidad suprema que te ha ordenado el ecosistema.

Ven, contágiame, aquí estoy estoico, sin miedo, nada ansioso, pidiéndoles a mis semejantes no dar pábulo al pánico.

Sigo indefenso y sin quejido alguno pues sería antidarwiniano negar nuestra misma naturaleza de la que surgió la vida que ha evolucionado hasta el homo sapiens que hoy somos”.

SARS-CoV-2, nuestra conexión biológica nos ha impuesto desde siempre la mutua transmisión de patógenos virales, bacterianos y parasitarios causantes de enfermedades que la ciencia estudia, descifra y conjura desde mediados del siglo XIX, conjuntando dichas patologías en la referencia académica como zoonosis. Nos quedan heridas por sanar, enfermedades amañadas a los humanos y, de tantos cuadros malignos persiste, entre otras muchas, endémica y de infame color, la malaria o paludismo, dotada de poderosa resistencia desde tiempo inmemorial. Espero que no llegues a esa categoría de endémica ni a tal resistencia.

Si te comparo con aquella, Covid-19, encontraré diferencias notables. Tu patógeno ingresa al cuerpo humano por el aparato respiratorio superior mientras el de la malaria, el plasmodium, se envasa por el torrente sanguíneo. Tú enfrentas fácilmente al sistema inmunológico pues sus defensas no te distinguen y te permiten transitar a destruir los pulmones; más tenaz para la malaria, cuyo parásito debe conquistarse primero un mosquito anófeles hembra para poder ser entonces transmitido a un humano por medio de su picadura e instalarse endemoniado a madurar en el hígado de la víctima, pasando de esporosito a merozocito, surgiendo al final la malaria terrible con sus fiebres intermitentes que rompen termómetros.

Incluso, Covid-19, hay abundante cantidad de coronavirus, el que te causa no es el único: cuando la virología descifró su código genético responsabilizando a los murciélagos, eximios portadores de cantidad de tipos de coronavirus, te denominaron en lenguaje virológico SARS-CoV-2 del tipo alfa-beta, diferente de los coronavirus del tipo gama-delta cuyos agentes son cerdos e incluso humanos. Igual, en zoonosis ha habido virus que han arrodillado a sus pies a la humanidad. En los dos últimos decenios los humanos y la ciencia han enfrentado contigo cuatro tipos de Coronavirus, te recuerdo los otros tres.

Enfermedad por el virus del Ébola (EVE). Apareció en 1976 en Zaire. El murciélago de fruta es el reservorio culpabilizado. Sin que haya certeza del traspaso del virus se cree en el contacto directo de los individuos que se alimentan de los restos de frutas que dejan los murciélagos contaminados por el virus, que a su vez por contacto directo se transmite por los flujos corporales de mamíferos contagiados. Por información de la Organización Mundial de la Salud-OMS, el Ébola evidenció altísima tasa de mortandad con 11.325 fallecidos de simplemente 28.562 confirmados y sospechosos. África Central le dio lugar de nacimiento infectando con fuerza a Sierra Leona, Liberia y Nigeria. El Ébola es la única patología para la que existe vacuna de entre aquellas causada por uno de los cuatro coronavirus contra humanos del siglo XXI. Inexplicablemente, por cuestiones de política y economía no estuvo lista entre 2014-2016, periodo de su pico máximo: tardó mucho, 2 años, financiada por triple alianza de EEUU-OMS y diversos laboratorios multinacionales. Por si fuera poco, el antídoto apenas recibió aceptación el año anterior de 2019 por la estadounidense “Agencia de Control de Alimentos y Medicamentos-FDA”. Aquí les voy a enviar a los lectores un ejemplo oportuno para la ebullición actual por la vacuna contra Covid-19: ninguna de las varias candidatas restantes contra la Fiebre Hemorrágica del Ébola llegó a la fase de estudios clínicos. En la actualidad hay un seguimiento científico en Nigeria tratando de establecer qué efectos han tenido sus experimentos para Ébola relacionados a la lucha contra Covid-19, partiendo de que son los dos últimos coronavirus que se han manifestado en el mundo.

“Te reto, Covid-19, a que tras tu feroz afectación convenzas readecuar el orden mundial dentro del cual la existencia de casi 8 mil millones de seres humanos de la Tierra se sobreponga a la irracional codicia de los todopoderosos capitalistas quienes suplican a la divinidad mayor riqueza mientras ellos mismos se autoconsagran dioses de la humanidad”.

“Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-Co V)”, es el tercero de tu familia.  Detectado inicialmente en Arabia Saudita, el país mayor productor de crudo que es energía fósil comprada por la industria pesada y uno de los mayores causantes de la degradación ambiental del planeta y destructor de la capa de ozono. Este coronavirus se reportó por primera vez en 2012, 7 años antes que ti Covid-19. Censado con nombre Síndrome Respiratorio de Oriente Medio – MERS. Se te parece funcionalmente, COVID-19: involucra el tracto respiratorio superior causando fiebre, tos y dificultad para respirar. Parecen gemelos, pero es un camello explicarlo debido a que los dromedarios son el mayor reservorio del MERS-Co V y, la fuente animal de infección en los humanos el eslabón cuadrúpedo del desierto, explica la razón de que los primeros países contrayentes son los usuarios del dromedario como medio de transporte Arabia, Egipto, Omán, Qatar. El MERS gozó de inmunidad sanitaria, transitó con pasaporte diplomático abierto ganado en las reservas y producción diaria debido a las cuales interviene con autoridad en las variables macroeconómicas derivadas del negocio petrolero. Fue tal la medida política de la trinca Arabia-Emiratos-EUA que la OMS no soportó la presión y normalizó no recomendar exámenes especiales en los puertos de entrada, como tampoco restricción a viajes ni comercio. Si bien el 75% de los casos se notificaron en Arabia y su entorno geográfico, el pasaporte diplomático cargó el MERS-Co V rápidamente y por vía aérea preferentemente a 27 países donde el petróleo arde y decide: Alemania, Gran Bretaña, Austria, USA, Francia, Italia, Grecia, Turquía, Corea, Jordania. China como Rusia e Irán aguzaban los sentidos petroleros ante el tercer coronavirus. En el mismo orden, Jalonado por sus conveniencias y las de EEUU la compañía “Medicine Plus” se comprometió en su estudio minimizando el impacto, pero sin llegar a resultados finales como una vacuna. Cerremos con las mentiras de las cifras: a la OMS cuyo mayor aportante es EEUU así la rabieta Trumpiana de la semana anterior negándole los giros de la anualidad, le habían permitido informar únicamente que desde 2012 al 30 de septiembre de 2019 los casos de infección confirmados a nivel mundial fueron 2.468 con mortalidad de 851. En otros horizontes afirman que los contagios del MERS es el triple con el 30% de fallecimientos. ¡Esta será una cruda verdad que se irá quemando al ritmo de la cotización del Brent y del WTI, según cual sea el Planeta post Covid-19!

“Coronavirus Covid-19 me resigno a tu furia planetaria si terminada la pandemia produjeras conciencia en las potencias y magnates de suspender su tiranía con la humanidad y con el ambiente en todos sus componentes.

A liberar, a proteger, la mayoría de mujeres y de hombres en cada época sometidos, colonizados, esclavizados, imperializados.

Te hablo de quienes han padecido los suplicios de las deficiencias, pero nada nadita nada han disfrutado al andar y desandar los propios pasos admirando el mismo territorio, el mismo mar, el mismo sol, la misma luna”.

“Síndrome Respiratorio Agudo Severo-SARS”, el mayor y cuarto corona familiar. Obtuvo diploma de ser la pandemia inaugural del siglo XXI. Irrumpió en 2002, controlado en 2003, poco tiempo, pero les fraguaba los caminos a MERS, Ébola y Covid-19. Su letalidad le valió otro diploma: en menos de dos años del brote produjo significativa tasa de mortalidad del 10%, ¡exagerada! toda vez que contabilizó 774 muertes en sólo 8.098 casos reportados. El SARS, como por variar, es también originario de China Continental. En laboratorios de Alemania, Hong Kong y EEUU muy rápido identificaron ser nueva cepa de coronavirus. Para seguir variando, otra vez los murciélagos de herradura hospedados en cuevas infectaron los gatos de Algalia o Civetas que habrían mutado facilitando la infección entre humanos. Algalia es para los expertos criaturas bastante parecidas al gato y Civeta porque residen en la palma corriente. Ojalá todos los caminos desvíen de Roma y conduzcan a la vacuna; entre tantas explicaciones de las ciertas o falsas que han circulado en el transcurso de la pandemia escuché al Ministro de Asuntos Exteriores del Japón asegurar en su secular pragmatismo que los investigadores en China han encontrado efectivo en el coronavirus el producto Avigan también conocido como Favipiravir para tratar la influenza, desarrollado por la empresa japonesa “Toyama Chemical”. En esa perspectiva, por agradecimiento, el colombiano, Luís Carlos Sarmiento Angulo, donará sin interés ninguno algunos cupos a los Olímpicos del Japón 2021. Diccionario llanero, Japón: vereda sobre la vía al Llano arrasada en 2019 por los estragos causados por las obras que ejecuta con sus propias manos el maestro de obra Sarmiento Angulo.

 

 LOS 444 Y LA NUMEROLOGÍA 

Don Sarmiento Angulo es distinguido en el variopinto espectro de agiotistas y pensionados, un septuagenario cansado de la sufrida vida que le asignó el de arriba “que es verdaderamente el que manda, por esta cruz bendita con persignada piadosa” cual gimen sus colegas en las improvisadas charlas de sentido común durante los encuentros mensuales en la cola para recibir el pinche de pensión rebajada al mínimo por las supresiones impuestas por su presidente AUV, abreviatura digna sólo para amigos especiales (7 de agosto 2002 – 7 de agosto 2010), por quien votó creyéndole a la publicidad de mano en el corazón. Don Sarmiento aprendió el arte de la numerología que a poco le fueron enseñando unos doctores que iban al exterior a estudiar. Y desde siempre, a diario juega el chance al 444 que es su mara, al punto que, en días difíciles, cuando no hay centavos, prefiere antes sellar el chance que llegar a casa sin lo del desayuno del otro, costumbre que a veces se repite tanto que su mujer cree que tiene amante y, en sus adentros, ha pensado quitarle el Aval.

Las herramientas que son su proleto plante: la pala, la carretilla y la destartalada volqueta Ford 50 le han dado para levantar los chinos y sacar hace muchos años una casita por el Banco Central Hipotecario-BCH que si no se avispa casi pierde cuando el UPAC de Misael Pastrana Borrero (7 agosto 1970 – 7 agosto 1974). -La ciencia de los números requiere circunstancias y personajes especiales para que la fecha menos pensada, zas… Caiga del cielo el chance de uno.

-Yo cogí el 444 hace 36 años, no se me olvida el año 1994, cuando me dieron el trabajito de la carretera Bogotá-Villavicencio con el cual me he mantenido los últimos tiempos, así sea con dificultades y hasta enemistades que no faltan cuando ven que uno trabaja honradamente: este sufrimiento no se lo deseo a nadie, así sea un enemigo, que viéndolo bien son muy pocos. Al parecer, los dizques expertos que consigo no dan pie con bola: se me caen los puentes, los túneles se taponan, cae mucha agua, la gente quiere pasar gratis sin darme lo del peaje y hasta me culpan del medio ambiente. Pero yo sigo firme con mi trabajito y confiando en mis herramientas que cuido como si fueran mis hijos. Con los pesitos que me entran he asegurado el mercado semanal para que la doña no se meta cuentos raros en esa cabecilla.

-Me comenta: trabajo de sol a sombra, permitiéndome traer a mi memoria el título del libro sobre fútbol de Eduardo Galeano de hace décadas, sin imaginar la sobreviniente época que obliga a las parejas a estar solas y sin pelotas. Claro que, si me dan un ladito, del uruguayo releo las veces que sean “El libro de los abrazos” Charrúa…

-Y, ¡quién lo creyera! hasta en crisis mundiales como la de hoy por la Covid-19 la numerología me responde. Como no he recogido nada por peajes, salí a la repartición de mercados para los vulnerables estacionando mi carcacha frente al Palacio Presidencial. Uno de la guardia me iba a correr, pero los otros le gritaron que yo era antiguo conocido y querido por todos los últimos presidentes, eso debido a que yo en todas las campañas políticas mando afiches de tamaño pliego y, de los pequeños y rectangulares, mejor dicho, los más actualizados en cada campaña para ganar elecciones. En esas, por la ventana de enfrente el presidente Duque me saludaba batiendo las manos -como baten sus colitas las mascotas, perritos y marranitos cuando ven a su jefe- y me hizo señas de que esperara. Al ratico salió, me llamó la atención por desacatar el aislamiento obligatorio, ordenó al escolta que me trajera un mercado de los grandes, mientras él iba a la oficina jurídica. “Ahí le meto este sobre, cuidado lo bota, después le explicamos lo que debe hacer”. Me despidió abrazándome amorosamente como uno abraza a un hijo, sin importarle que yo sea un viejo que casi no me baño, se me cae la caspa y huelo como todo pobre a pecueca y carranchil. Era tarde, entregué el mercado a la doña y abrí el sobre: Decreto 444 del 21 de marzo, en plena amenaza de la pandemia, cogiéndonos los ahorros de los Fondos de estabilización petrolera -FAEP- y del Fondo de Pensiones Territoriales -FONPET- para devolver esas platas quién sabe dentro de cuántos años. ¡La numerología bien llevada es una ciencia y mi suerte un Aval! Seguiré jugando el chance al 44, gracias Covid-19.

“Coronavirus SARS Co V-2: en el tiempo y espacio que proliferes nos causarás enormes daños, devastarás ciudades, por selección natural, discriminación racial, étnica, económica y aleatoria; enterraremos millones de desdichados: ancianos, adultos, jóvenes, niños.

Te hago una rogativa de prioridad mundial, Covid: cuando los científicos te ganen la partida, impide que la vacuna y complementos farmacológicos se los apropien la industria monopólica asociada con los gobiernos potencia quienes pondrán precios, comercializarán y distribuirán condenando a muerte a millones de pobladores pobres y de pobreza media de los seis continentes.

COVID-19, ya que no me mataste firma la rogativa”.

Mientras tanto, en distintos lugares del planeta las personas sortean la crisis a escondidas del virus. En los campos donde aún corren pequeñas corrientes llamados eufemísticamente ríos, a la entrada de la noche don Silverio con sus nietos disfrutan el reflejo de la Luna brillando en el agua, siguiendo con sus miradas el camino de luz que les da esa luna a veces plateada, rojiza, inflada pero ahí a los ojos de toda la familia.

Muchos más, por cantidades, quienes viven en el trópico rondando las cinco de la tarde se fijan en los arreboles causados por las nubes adquiriendo un color rojo al ser iluminadas por los rayos del Sol. En la cultura y folclor llaneros ese instante prismático del arrebol lo enlazan en agraciado injerto animal señalando que es la hora del “Sol de los Venados”. “El sol de los venados” tituló una de sus inspiraciones el poeta de Apiay-Villavicencio, Eduardo Carranza. Fragmento…

“Recuerdo el sol de los venados desde un balcón crepuscular.

Los días huían como nubes altas, de un cielo matinal.

Allí fui niño allí fui niño y tengo ganas de llorar.

Ah, tristemente os aseguro: tanta belleza fue verdad”.

 

En contrario, -ciñéndome a todas- las damas de refinados placeres estos días han perdido el sortilegio lujo del ambedo, aquel trance mustio del aire libre en el que solo ponen atención a las gotas de lluvia, al viento o al calor que roza sus manos. En pandemia es riesgoso y prohibido exponerse al medio ambiente que les consagre tales atributos, aún tampoco se puede acercar un parejo para coadyuvar con dicha en dicho trance.

 

 

EL VIRUS CONOCIDO… LA CORRUPCIÓN

Contrariando a Antanas Mockus Sivickas, todo vale en la guerra biotecnológica y económica por producir la vacuna. Valen inteligencia, contrainteligencia, petrodólares, todas las monedas fuertes, incluidos países marginales y pobres como Colombia, carcomida por la consuetudinaria corrupción a la que regalaron el sistema público de salud llenando bolsillos de ladrones (as) con cimentado énfasis desde el gobierno de César Gaviria Trujillo (1990 a 1994). Se acogió el Neoliberalismo, los servicios de salud de los colombianos se reformaban convirtiéndolos en negocios privados porque así lo recetaron el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud y los carteles del capital. Más adelante, reformando la Constitución Política garantista de la salud como derecho ciudadano Gaviria Trujillo propone, Álvaro Uribe dispone y el Congreso aprueba la Ley 100 y desde entonces, en axioma del médico salubrista y epidemiológico, Jaime Cardona Fonseca, “Hay política y ley para el negocio de la salud, pero no hay política ni ley para la salud pública y colectiva”. ¡Todavía se altera mi sistema nervioso, me conmuevo, si recuerdo al ministro de protección social en 2003, Juan Luís Londoño de la Cuesta, arengando “¡Bienvenidos al negocio de la salud!”.

 

“A la corrupción regalaron el sistema de salud especialmente desde el Neoliberalismo de César Gaviria. Hay política y ley para el negocio de la salud, pero no hay política ni ley para la salud pública. Todavía se altera mi sistema nervioso si recuerdo al ministro de protección social en 2003, Juan Luís Londoño de la Cuesta, arengando ¡Bienvenidos al negocio de la salud!”

 

Al contingente de corruptos quisiera analizar para saber qué les balbucea su yo interior durante esta crisis al reconocer por sí mismos el postrado sistema de salud que han dejado: carencia de planeación que optimice los recursos económicos, técnicos, tecnológicos y humanos, cuyo resultado es el actual deprimente panorama sanitario caracterizado por pobreza-debilidad-deficiencia-ineficacia-falta de infraestructura y exiguo recurso humano mal remunerado e inhumanamente  desprotegido para afrontar la pandemia. ¿Será que la ciencia algún día descifrará clínicamente las motivaciones y emociones del corrupto, la manera como la asume ante hijos y propia familia y, cómo se sienten en sus conversaciones entre ellos los de tantas y diferenciadas hordas de dicha condición? ¡De pronto el escarmiento coronavirus da pistas y nos lleva a la comprensión del fenómeno si el remordimiento les alcanza para poner sus cerebros a estudios pertinentes de las ciencias médicas!

Como no brillan entonces humillan. Superan la crisis burlándose del montón de pobres y desvalidos que desafían las medidas preventivas dictadas por los gobiernos nacional y subnacionales deambulando las calles, cazando mercados, pidiendo ayudas, en suma, pergeñando alivios para llevar a sus familias establecidas en cambuches, solares, invasiones, ronda de caños al desamparo de incontables riesgos. “A veces hay que inyectarse fantasías para no morir de realidad”, lamentó   un buen lector que nadie ayuda a progresar. A su vez, la corruptela de gobernantes nacionales y regionales, de congresistas medio inteligentes e imbéciles, y los contratistas tomaron vacaciones no obligadas, porque la mayoría pervive, vacaciona y corrompe. Sufren la crisis apoltronados (as) en lujosas salas de habitación, casas de campo, fincas; a todo dar, bien alimentados y embriagados a placer; con celular en mano algunas horas frente al televisor atragantándose de la pésima información de los medios locales. De pronto alguno lee analistas calificados o ve canales en otros idiomas, bebiendo en fuentes más preparadas para imponer ética y verdad en la información y el análisis, así sepamos que son escasos los gobiernos que sueltan las verdades verdaderas.

 

Como no brillan entonces humillan. Superan la crisis burlándose de pobres y desvalidos que desafían las medidas gubernamentales deambulando calles, cazando mercados, pergeñando alivios para sus familias en cambuches, invasiones, rondas de caños al desamparo de incontables riesgos. “A veces hay que inyectase para no morir de realidad”

 

Otras familias, con horarios previstos para salir al trabajo o enviar muchachos a estudiar durante estas semanas no están madrugando, se levantan tardecito. En estos tiempos de asueto no han percibido el trino de los pajaritos que canturrean desde las 4 y 25 de la madrugada para trazar el inicio diario en sonidos de turpiales, arrendajos, azulejos. Tampoco han amanecido al alba, con su primera luz del día; ni con la aurora esa luz tenue y en tonos rosados que aparece justo antes de la salida del Sol. Entonando sus pregones vendedores desaparecen unos días y otros regresan ofertando frutas, verduras, helados, las bolsas para la basura; así como traen ya preparada la mazamorra, las arepas, los envueltos de arroz y los de chócolo.

 

GEOPOLÍTICA:

 TODOS POR LA VACUNA, TODOS POR LA CORONA

Oportunidad de rememorar algunas de las faenas competitivas del periodo de mayor confrontación entre los entonces contrincantes centrales los dos modelos político-económicos imperantes: la Unión de los Estados de Norteamérica – EEUU versus la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas – URSS. Discretamente ambas afrontaban con sentido de patria la conquista del Espacio, del cual salió avante la URSS, con un épico resultado de poner en órbita sobre la Tierra el primer satélite artificial, el “Sputnik”, el 4 de octubre de 1957. La estrategia soviética seguía cumpliéndose y en menos de un mes la perrita Layka sería el primer ser vivo viajero al Espacio acomodada en la nave “Sputnik II” repitiendo el orbitar de la Tierra. Cuatro años adelante el comunismo asestaba otro golpe simbólico al capitalismo: su astronauta, Yuri Gagarin, realizaría el primer vuelo espacial tripulado (12-04-1961). Las familias de la época recibían estipendios monetarios por reproducirse y bautizaban Yuri a sus hijos varones. Con la adversidad a cuestas, USA crea la NASA en 1958, tardando 11 años en pisar la superficie lunar: en 1969 el “Apollo 11” con tres tripulantes, programa a Neil Armstrong como el primero en descender a la Luna y 4 días después, el 24 de julio, culmina con éxito su misión.

En pos de la vacuna contra Covid-19 otra competencia de gran talla y más de dos competidores están librando las potencias, esperanzándonos de que muy pronto nos digan que, en el laboratorio de x, y o z país desarrollaron la vacuna con superior eficiencia sobre los seres humanos. Uff reviviremos. Cesará la intoxicación causada por los arrúmenes de información validos ahora de las atorrantes nuevas tecnologías de la información y comunicación TIC, la pandemia de la “Cibercondria” que impone otra modalidad de aislamiento social, por la que mucha gente aguanta hambre para mantener el celular y los operadores poco esperan a quien no paga con oportunidad, como les exige el corporativismo internacional.

 

El Presidente de la República Popular China, Xi Jimping desde  la Casa del Pueblo en Pekín,  ya es líder mundial de comercio, se toma la tecnología digital con Huawei en el dominio del 5G y, podría tener el Rey y, de la Corona la Reyna,  para neutralizar la Covid-19.

 

Con la duda metódica como señal de mi frente, sin creer a pie juntillas, he visto reportajes con fuentes humanas creíbles como el que indicó que en medio de sigilo militar cerca de 800 científicos están tiempo completo investigando en China. Esa nación asiática donde lo pequeño es gigante quiere ganar el juego y ser la primera potencia mundial. Ya puso sobre la mesa el primer as, sin carta protocolar de la Organización Mundial de Comercio – OIC es líder mundial de comercio. Y ya dejó su baraja sin otro as, Huawei se toma al mundo con la operación del 5G en la tecnología digital. Después de las rondas diplomáticas a Suramérica entraron patrocinando equipos de fútbol populares en cada país, escogiendo en Colombia al Independiente Santafé. El presidente de la República Popular China, Xi Jinping, que honrando la conducta de sus antecesores no se ha comprometido en guerras…podría tener el Rey y, de la Reyna la Corona, para neutralizar la Covid-19. Esperemos que esté bien cercana la vacuna para dilucidar la historia. Entre tanto la competencia para todos los rivales es sobrevivir o morir, esperando una pandemia efímera con poca duración en el tiempo, en vez de una infinita sin fin ni término volviéndose endémica.

Con base en la cronología expuesta en la presente crónica los humanos hemos sufrido en dos decenios (2002-2019) cuatro tipos de coronavirus con avidez mortal ante la invalidez mental de los gobernantes, o digamos estupidez, que dicen que la definió Albert Einstein como el acto de seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. Con esa estupidez la dirigencia mundial desperdició la experticia acumulada en muchos laboratorios de países diferentes con los resultados de los tres coronavirus precedentes SARS, MERS y Ébola. Con los virus controlados se impuso la lógica del capital: sin mercado para qué vacuna y menos rentable sería pues SARS y MERS provienen del Medio Oriente y Asia. Con sinceridad corroboro que en dicha lógica del capital el mercado universal tiene cantidad de fármacos y vacunas coronavirus para animales, aludo a dos ejemplos, las industrias ganadera y avícola aseguran rápido retorno de inversión y abundantes ganancias. ¡Ya lo saben, una vaca vale más que una señora y dos niños valen menos que un avestruz! Son verdades de a puño.

Por el contrario, a un hiperenemigo lo miman -y todos a una, pero manteniendo investigaciones separadas- los científicos y laboratorios biotecnológicos alrededor del Planeta luchan disponiendo los recursos posibles: pero insisto, los países por imponerse geopolíticamente y los laboratorios por recoger las monedas por la venta de paliativos inicialmente y de la vacuna después. Ya que, la manera como discurre la pandemia, Covid-19 sobrepondrá a su corona la toga de magistrado de cierre geopolítico, y con mayor agudeza, si sobrevienen otras oleadas que lo vuelvan endémico como predicen algunos científicos, eventualidad que obligará vacunar a la totalidad de la población. Por estrategia, de corona en corona, las principales cabezas mundiales juegan con cartas tapadas, siguen la apuesta para saber dónde van los otros científicos, doblan si alguien se presume fuerte y van sus restos para mantenerse o convertirse en la potencia mundial. Al momento los ases, reyes, reinas y hasta caballos los tienen USA, China y la Unión Europea.

Me refiero a la táctica de seguridad de las naciones, a la reafirmación de la riqueza o la bancarrota de unos y otros. Ahí la razón, para que, en la Temporada Vigente, de la obra teatral exhibida los cuerpos puestos en escena sean científicos, virólogos, infectólogos, biotecnólogos, investigadores, médicos, enfermeras…pero tras el telón otros pugnan por la propiedad de la patente de la vacuna y de toda la cadena de suministros a nivel orbital: 6 continentes y cerca de 8 mil millones de adquirientes. “Ni más ni menos” -el soliloquio de mi madrecita que poco habla, pero mucho sabe-: el ganador, en principio, inoculará a toda su nacionalidad con la vacuna pagada, barata o gratis dependiendo de las condiciones internas para el recobro político. Seguirá el suministro a los países del pacto del nuevo orden mundial, pero cobrándoles; después la inmunización llegará a países pobres y por último a países al margen de la alianza política. (Pero estas son lucubraciones del cronista: hoy nadie sabe cómo serán geopolítica y vida post Covid-19, y éste, -como el aforismo del mico y su amigo- pese a ser del Reino Animal no chista nada, no manda razones, no habla con nadie y sigue invisible) ¡Ojalá no invencible!

Informado en medios confiables conocí que hay 51 proyectos trabajando aceleradamente con biotecnológica y líneas de investigativas diferentes. Por candidatos de vacuna Francia tiene 26, EEUU 49 y China 60. Pero al 16 de abril únicamente habían llegado a la fase final de estudios clínicos las compañías “Moderna”, de EEUU y “Can Sino Biologics” de China. Es decir, falta tiempo para encontrar la vacuna, tal vez de 1 a 2 años. Pese al dineral invertido, 2.500 millones de dólares, mínimo, por estudio, no hay certeza de eficacia cuando se llegue a la fase final en humanos, en virtud de que podría resultar fallida alguna fase de la investigación desequilibrando así todo el estudio. Las tres fases previas son i) seleccionar las moléculas posibles, ii) practicar pruebas in vitro, iii) Probar en animales. Si la Covid-19 no emite nuevas oleadas, agarrémonos de las manos y démonos ánimos: las proteínas que activen anticuerpos que nuestros sistemas inmunes reconozcan se encontrarán en menor tiempo porque los tres familiares coronavirus más recientes -SARS, MERS, Ébola- dejaron un historial que fortalece la información requerida por los científicos, posiblemente reduciendo el tiempo contra el cual ellos también luchan.

A la sazón, para este histórico acontecimiento conformé mi RMMDC-31-E de requetecontrainteligencia que a esta hora misiona mimetizada en tres continentes chuzando en simultánea 47 lenguas diferentes. Mi RMMDC-31-E reconoce para emitir y recibir solamente cuatro voces: la voz de un exchuzador de líneas del DAS, las de dos generales de falsos negativos, la del Súper Agente 86 y la mía que por ser nodo central no tiene apelativo.

Acerca de los recientes datos del Virúmetro Covid-19 que nos suministró la Universidad Johns Hopkins, mi requecontrainteligencia RMMDC-31-E refiere que ZOMBIES del tenor VUDÚ (muertos-resucitados) en las últimas horas forzaron a la JHU a alterar la cuantificación de la pandemia, obligando subregistros de muertos y minimizar los casos asintomáticos. Lo exigido por los ZOMBIES del tenor VUDÚ a la JHU es aplicar el equivalente a los mecanismos y sistemas utilizados en Colombia por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas – DANE, a partir de ir modificando los modelos estadísticos para recuperar confianza perdida entre la nación Chibchombiana cada que aparece un tecnócrata a publicar cifras de: Decrecimiento Económico, Desbalanza Comercial, el Bruto Producto Interno; pero especialmente, las ratas de Anti Empleo, Salario Máximo y Subempleo Infinito. –Así es jefe, créame, voceó el Súper Agente 86 y volvió a calzarse el mocasín.

Donald Trump padece la triple viral:

– Psicológica, la pandemia deshonra su país con la mayor cantidad de fallecimientos; como gusta a los gringos, ser primeros en todo.

– Demócrata, perdiendo las últimas encuestas por la reelección y, oponiéndole para vicepresidenta a Michelle Obama.

– Emocional, el rancho ardiendo por histeria de Melani que el primaveral 26 de abril no disfrutó la “Fiftieth Birthday Party” para exhibir la luminiscencia corporal emitiendo una luz débil, pero visible en la oscuridad.

Efecto Covid-19… 13:05 GMT, 16 de abril 2020. No más diplomacia presidencial, empezó la guerra. Además del pandémico, acaba de arrancar el segundo efecto del virus consistente en hallar culpables de su aparición. (El tercer efecto batirá en duelo interno a las dirigencias por el poder interior en cada país, para que el cuarto sea el efecto final -cuántas y cuáles naciones y regímenes políticos económicos quedarán dominando el mundo- probablemente, la geopolítica del siglo XXI a partir del nuevo modelo de Corona dominante: el Virus).

Estoy recepcionando a uno de los generales de falsos negativos reportando que su lanza en USA captó lo ordenado al más calificado editorialista de la cadena derechista y homofóbica de dicho país, Fox News, situada en el 1211 de la Avenida de las Américas de Nueva York.

Consideré que en este trabajo ya me había liberado de esa subjetiva monstruosidad, ¡y PUM! viene desde la capital del mundo -sin sustento probatorio- que podría trabajar en un laboratorio de Wuhan el paciente cero propagador del virus. Fox pondrá en circulación que el mercado de Wuhan nunca ha vendido murciélagos y que el virus se les escapó accidentalmente mientras practicaban estudios en el Instituto de Virología. Fox News, que es alter ego de Donald Trump, dirá que el murciélago es la coartada China para ocultar el origen vírico, opinando sin recato alguno que la de hoy puede ser “la campaña de encubrimiento gubernamental más cara de todos los tiempos”. No hay duda, por pura suerte Estados Unidos coge al vuelo una hermosa ave desprevenida que viene planeando desde la Gran Muralla, un “faisán mandarín con cresta”, cultivándolo como transitoria arma de guerra.

Adicionalmente, EEUU aprovecha que en Wuhan acaban de elevar en un tercio la cifra de muertes por el coronavirus SARS-CoV-2, además de revisar aumentando los casos de infección confirmados. El balance actualizado publicado por el “Centro de prevención y control de epidemias” de Wuhan, acaba de constatar 3.869 muertes por Covid-19 antes del 16 de abril (1.290 más que en los informes anteriores) además de otros 325 contagios confirmados, para un total de 50.333. El ente oficial de China emite un comunicado en el que destaca que “no hubo encubrimiento” y que “la revisión de los datos epidemiológicos es una práctica internacional”.

La filosofía budista de no mentir, la moral pública por, sobre todo, deslucida como arma de guerra que triunfante ingresa al Salón Oval servida a manera de exquisitez, el plato que Washington esperaba: Pato a la Pekinesa, con Sopa de Pollo Cantonesa, acompañados de baijiu, licor típico de alta graduación y tradición de consumo milenaria. Menú dinástico especial para alimentar el potencial mediático de Occidente que, siguiendo a Fox News, reabrió oficialmente el arsenal sindicando a la China Continental. Al día siguiente, el secretario de estado, Mike Pompeo, anunció investigación. Fueron llegando refuerzos como Emmanuel Macron, presidente francés, que al Financial Times comentó “Sería ingenuo pensar que China ha manejado bien la pandemia” y el ministro británico de relaciones exteriores, Dominic Raab, pregunta “¿por qué no pudo ser frenado a tiempo?”, es decir, socios puestos de bateadores abridores como en juego de estrellas del béisbol, estadounidense por origen, juego de la pelota caliente.

Tan caliente como se levantó el día siguiente domingo 19 Mr. Trump, disfrutando la primavera en el Polo Norte. (la servidumbre discurre si por rabieta de Melania, que cumpliendo el 26 los 50 abriles no disfrutaría la idealizada fiftieth birthday party para exhibir la luminiscencia corporal emitiendo una luz débil, pero visible en la oscuridad). Se lo notó fogoso desde el montículo de la conferencia de prensa diaria sobre la Covid-19, en la Casa Blanca, confrontando públicamente por primera vez en la pandemia al Presidente de la República Popular China aludiendo a las especulaciones de que el virus pudo haberse originado en un laboratorio de Wuhan, bateándole de home run las siguientes cuatro bolas de: 1) China “podría sufrir consecuencias”… 2) Si se demuestra que “China fue conscientemente responsable”... 3) o si “no fue solo un error que se salió fuera de control o si se hizo deliberadamente”. 4)“Lo podría haber detenido antes”.

Reviso mi diario de la pandemia encontrando que, desde el final de diciembre, ante el brote vírico circularon las mismas anteriores versiones, obligando la aclaración del ministro de relaciones exteriores de China, Zhao Lijian, en el sentido de que la respuesta de su país fue transparente y responsable desde conocida la pandemia. Ya en enero el mismo Ministro firmó una carta calificando esas alegaciones de rumores falsos y defendiendo que sus trabajadores “hicieron un colosal aporte a la clasificación del nuevo virus en la lucha contra la epidemia y tienen la conciencia tranquila”. En la publicación teórica Qiushi, de la Escuela y el Comité Central del Partido Comunista chino, leo en traducción fiable un aparte discursivo del presidente Xi del 3 de febrero recordando que desde el 7 de enero emitió requisitos para la prevención y control del nuevo coronavirus; puede tomarse como constancia de que el Presidente chino dirigía acciones antivirus varias semanas antes de haberlo comentado públicamente. A posteriori, en mitad de febrero los orientales recibieron amparo aquilatado, esta vez una carta publicada en la revista médica Lancet en la que profesionales médicos de nueve países condenaron la versión de que la nueva cepa del coronavirus era artificial: “Nos unimos para condenar enérgicamente las teorías conspirativas de que el origen del Covid-19 no es natural” se lee en la revista.

A su vez, Xi Jinping, desde La Casa del Pueblo en Pekín luce sobrio y no toma turno al bate reservándolo para sus mejores peloteros y relevistas. Donald Trump abre el juego posiblemente tratando de borrar de los ojos del mundo las muestras solidarias y sin excesos expresadas por su rival. Esa es una visión de la coyuntura; otra, que EEUU no pierde la costumbre de salir primero y correr más rápido para mantener su liderazgo. Geopolíticamente hay otra mirada sin perder de vista que estamos en apertura del juego: Trump podría estar mandando un mensaje cifrado a la opinión pública gringa y universal si eventualmente los científicos chinos son los primeros en destruir el virus. En tal caso, Estados Unidos ya habría hecho viral la acusación al gigante asiático de haber creado ellos el virus para ellos mismos destruirlo, ganando entonces la carrera a EEUU. Son varios los analistas políticos de prensa que examinan más que una simple calentura. La despachada del domingo podría explicarse en un posible desespero en que se revuelca Trump por las variables que están notando en la campaña por la reelección.

Tres circunstancias se agitan peligrosamente en su contra:

Demócrata…La reciente encuesta de Gallup le dio 54% de desaprobación por 43% de aprobación, reafirmando resultados recientes de otras encuestadoras. Para rematar, su contrincante Joe Biden escogería como vicepresidenta a la inteligente y carismática Michelle Obama.

Pandémica…El 21 de abril su país ostentaba el deshonroso primer lugar en el virúmetro de la Covid-19: fallecidos 43.200 de 804.194 casos diagnosticados. Lo seguían con la mitad del record Italia, Francia, España, Reino Unido. Saltando el listado, Alemania y China reportaban únicamente 4.939 y 4.6336 muertes cada uno.

Psicológica…A los Estados Unidos le apasiona ganar las guerras que promueve y puntear todas las clasificaciones en las que compite. ¿Sentirá remordimiento estar liderando su propio país el virúmetro de cantidad de fallecimientos contra el enemigo desconocido?

Como no dispongo de arúspices que me acerquen a una predicción posible, formulo dos preguntas y salimos pa la otra:

¿Los anglosajones confirmarán su perdurable supremacía?

¿Las antiguas dinastías orientales serán las nuevas hegemonías?

COLOMBIA LA NUESTRA

Durante los meses de enero, febrero y parte de marzo los colombianos a la distancia nos enterábamos por los medios de comunicación de la ferocidad del virus, del sobresalto inesperado en los centros clínicos del mundo. Estupefactos mirábamos las escenas procedentes de la ciudad originaria del virus y mirábamos -como ficción en la sumatoria diaria de fallecimientos- los sitiales preferentes para Italia, España, Francia países más referenciados del colombiano en general por el idioma, el fútbol y el ciclismo. Coches fúnebres con ruta al sepelio sin familiares acompañantes, camiones de policía tomando turno para recibir un féretro y el salvajismo de que primaba la atención para distintos grupos atareos y a los viejos se les dejaba morir.

En el exterior los gobiernos actuaban sin coordinación: unos cerraban fronteras, otros no; algunos aeropuertos  cerrados al tránsito internacional y otros en servicio; discutían si la economía seguía su ritmo o paraban; otros tomaron las medidas de aislamiento social obligatorio más tarde de lo recomendable y,  en un momento determinado dentro del flojo flujo noticioso del país nos impactaban los gobernantes de los países más poblados de América, -Brasil y Estados Unidos con regímenes federales- negados en concertar con los gobernadores estaduales. ¡Más virus para la pandemia!

En Colombia el Gobierno Nacional no reaccionaba a la virusis: muy posiblemente por carencia de conocimientos creían que eso no era con nosotros. La criticidad no les era superior a las constantes, empalagosas, repetitivas y turbias temáticas contrahechas dominantes de la agenda nacional de los últimos tiempos. En una gestión plagada de excesos mediáticos, el 22 de febrero el avión Júpiter, Boeing 767, de la Fuerza Aérea, evacúa los nacionales colombianos de la ciudad de Wuhan, China. El 15 de marzo suspenden clases en colegios y universidades y el 17 ordena aislamiento obligatorio para mayores de 70 años. Las fechas de inflexión para el país fueron el 6 de marzo confirmándose el primer caso de contagio, transportado por una mujer de 19 años proveniente de Milán Italia; con el 21 de marzo la primera muerte, un hombre de 58 años en Cartagena. ¡Parecía de no creer! la Nación en paranoia y la Casa de Nariño en “pronoia: estado mental en que la persona se convence de que el Universo conspira en favor suyo”.

 

Claudia López se tornó en paradigma. ¡Parecía de no creer! La Nación en paranoia y la Casa de Nariño en “pronoia: estado mental en que la persona se convence de que el Universo conspira en favor suyo”.

 

Actitudinalmente no había respuestas organizativas, ni legales, ni clínicas, ni de contención del virus. Mientras los casos de contagios y fallecimientos en el país iban creciendo, era notoria la parsimonia presidencial combinada con la inactividad. Con dicho panorama, la Alcaldesa de Colombia hace públicas sus múltiples llamadas telefónicas y mensajes personales al presidente elegido solicitando el cierre de fronteras terrestres y del aeropuerto El Dorado, por donde entraba el virus, según los estimativos de su equipo de gobierno. El Presidente desatendió a la Alcaldesa y, ésta no aguantó más: convocó el 17 de marzo a “Un simulacro en casa” por cuatro días hasta el lunes 23, bajo la premisa de “Prepararnos para más adelante por si todos nos debemos quedar en casa”. Al tomar la iniciativa, Claudia López destella airosa por visión y acción en las primeras semanas de crisis, dando golpe de opinión certero con la prueba de la cuarentena que puso de su lado a gobernadores y alcaldes del país, quienes se mostraban desamparados del eje central y con los casos de contagio creciendo en sus territorios. Claudia López se tornó paradigma para el país. Tal tesón fue respondido por Iván Duque anteponiendo la primacía legal y constitucional y, tras muchas opiniones y discusiones, el mismo 17 de marzo expidió el Decreto 417, declarando el “Estado de emergencia económica, social y ecológica en todo el territorio nacional”. Asimismo, el presidente elegido  flaqueó ante la primera cuarentena ordenada por la Alcaldesa de Colombia, previa condición de: “bueno, pero concertado y decretado por la Presidencia; incluso, en su despiste, Duque expide el decreto de cuarentena adicionando el martes 24 de marzo. Al otro día extiende el aislamiento social al 13 de abril.

Aún nos gozábamos la cuarentena que no es de cuarenta y empezábamos el aislamiento social obligatorio, en principio no muy aceptado en casi todo el país según las imágenes de los medios de comunicación. Unas personas lo asumieron como un momento de soledad a veces tranquilo y otras como la soledad vivida en reclusión forzada. Entre tanto, dábamos una vuelta al globo terráqueo y encontrábamos un mundo deshecho en poder de Covid-19. A más de cumpliendo rigurosas labores desinfectantes; y, sin abrazarse, sin acariciarse, sin tocarse, sin besarse. En muchos seres humanos del Planeta – todavía no muy pronunciado en Colombia- la psiquis causaba el daño de sentirse ausente de la familia, de los amigos, del trabajo, que la psicología describe como sentimiento de nostalgia.

Regresamos a nuestra patria y tal cual si la Alcaldesa de Colombia hubiese realizado el viaje con nosotros, si hubiese visto el horror que sufriríamos, el 31 de marzo, en el Canal Uno, la cotizada voz presentadora retumba… “son las 9 y 30 aquí están las noticias”: aparece en el set la profe de escuela, como su madre, pizarrón y marcadores de colores en mano tratando de hacerle entender a Yamit Amat lo que los televidentes captaron rápidamente: ampliación por tres meses del aislamiento social que podría ir hasta junio sobreponiendo ante todo el criterio de “primero la vida después la economía”. A la pregunta de hasta cuándo continuarían las medidas, la Alcaldesa de Colombia respondió que “deberíamos prepararnos para estar en cuarentena hasta que haya una vacuna, porque así ya tenemos como vacunar a la gente y prevenir el contagio”.

Notábamos la resiliencia de la Alcaldesa en su capacidad de hacer frente a las adversidades de la pandemia, de transformar el dolor que a todos nos iba penetrando en fortaleza a ver si nos superábamos y salíamos vigorizados de ella. Inclusive, soportaba sobria las indagaciones del periodista que sólo mostraba interés en asuntos de negociantes y sus patrocinadores, la Alcaldesa sentenció: “Si toca apagar la economía lo hacemos, trasladar ayudas para subsistencia a los estratos 0, 1 y 2. Apagar la economía tres meses para que produzcan sólo lo básico: salud, comida, abastecimiento, cuidados y servicios públicos. El país tendrá decrecimiento económico, prepararnos como economía de la segunda guerra mundial y mirar cómo reactivarla el año entrante”.

 

Notábamos la resiliencia de la Alcaldesa de Colombia en su capacidad de enfrentar las adversidades de la pandemia, de transformar el dolor que a todos nos penetraba en fortaleza a ver si nos superábamos y salíamos valorizados de ella.

 

Duque, dubitativo, no se hallaba. Al fin pudo exponer una posible medida de concentrar toda la población por un período, desconcentrar y volver a concentrar y así sucesivamente, dependiendo del incremento o desaceleración de la Covid-19. Hasta que, un pisco -como dicen los bogotanos, según Alberto Téllez-  le pasó el ondazo de que esa se llamaba la estrategia del acordeón, pues es similar a la constante abrir y cerrar del fuelle del instrumento. Con tal estrategia el presidente elegido decretó aislamiento del 25 de marzo al 6 de abril. Colombia para la fecha del 19 de abril con datos oficiales del Ministerio de Salud presentaba el siguiente virúmetro: casos confirmados 3.792, fallecidos 179, recuperados 711.

En estos días de aislamiento forzoso son tétricos los instantes al saber de familiares y amigos fallecidos, se nos mete el sol en la garganta y la lluvia en el alma. Peor si el causante es Covid-19 y por precepto sanitario es inevitable la postrera ausencia. No pienso solo en mi persona, me vienen los millones de fallecimientos globales de papás, mamás, hijos, abuelos, hermanos, tíos, primos, parejas amorosas…relámpago reflejando la saudade si uno de los nuestros se machó. La saudade en profundo sentimiento de nostalgia por saber que a esa persona nuestros ojos no mirarán jamás.

Hay hermosos (as) seres humanos por sentimientos, actitud y corazón quienes poseen atenuantes: vivimos la época celeste de las mascotas y son ejemplares las ocasiones de las familias recibiendo el maullar o ladrar como mensaje de la suya y, en reciprocidad, muchas de tales sirven de mimos, resguardo y recuerdos amistosos. Por fortuna despertaron la fidelidad en sus mascotas. Momento apropiado para recordar que el amor y la fascinación por los perros se denomina canofilia y, el amor y la fascinación por los gatos se nombra Ailurafilia.  Si buscamos atenuantes -con o sin las mascotas vigilantes-  los hay más sublimes… ¡escuchar de su pareja en silencioso y profundo disfrute sonidos suaves, dulces, delicados, melifluos…inicios de instantes ingrávidos.

 

PUYA O PULLA

Ante la negativa presidencial de noventa días consecutivos de aislamiento social, la Alcaldesa de Colombia transigió en una quincena mujeres, siguiente quincena de hombres, hasta aplanar la curva del virus. El equipo científico que la acompaña en la investigación especializada, consideró desatinado lo expuesto por el presidente Iván Duque en el sentido de desconcentrar el cien por ciento, para volver a concentración total, como se lo pidieron los voceros de gremios económicos y todo tipo de comerciantes.

La postura de la Alcaldesa de Colombia está fundamentada en la bien escuchada “Universidad de la Salsa, El Gran Combo de Puerto Rico” que con evidencias diagnostica “no hay cama pa tanta gente”, en tan difíciles circunstancias de pocas unidades de cuidados intensivos, carencia de clínicas especializadas, escasez de respiradores artificiales, todo sumado al poco y ya extenuado personal médico, paramédico y de enfermería, trabajando sin bioprotección  en el momento que se pasaba de la fase de contención a la de mitigación que significaba una probable catástrofe en virtud de que la transmisión del virus ya era local y todos éramos potenciales infectados o infectantes, sin saber de dónde provenía el virus.  La fase de mitigación requería más fortaleza en todos los aspectos que son solicitados por el gremio hospitalario a lo que Duque responde con amenazas para quien no trabaje, resultando al tiempo con su inapropiada frasee “Colombia no es China”. Creo que la mayoría nos burlamos, mientras el 31 de marzo –el mismo día de la entrevista de Yamit a Claudia pidiendo la ampliación de aislamiento por noventa días- las 13 organizaciones gremiales del sector le responden enérgicamente mediante documento sustentado y coherente exigiendo una respuesta transitoria para enfrentar el virus, pero en el fondo, compromiso con una política pública para la salud colombiana. Pero si en la vida real estábamos ensimismados por la crisis sanitaria en todo el país, podríamos volver a la Universidad de la salsa, recordándonos que a los cientos de infectados no se les podía responder… “pa’ afuera, pa’ la calle” y menos hacerle caso a David “que dijo prontamente oye muchacha dámele a esta gente de café una taza y todo mundo pa su casa, no hay cama pa tanta gente”.

Mamado del trajín, hablando todo el día por radio y televisión, una tarde les autorizó a los escoltas que dejaran acercarse a un vivaracho que casi siempre lo destraba con buenos apuntes y a veces se toma sus confianzas: “para la salsa el vallenato mi presi” -cómo así- indagó Iván medio risueño, pero nublado. “El fueeeelle, el acordeóooon, eche cabeza presiiiii”.

¡Claro! ¡La estrategia del acordeón, la ganadora! Y sube a las estrellas la autoestima de Duque. ¡Un batacazo! Batallando contra la Covid-19, retomar a su favor el instrumento mayor del folclor vallenato, a cuyo frenético ritmo con cantidades de chirrinche matizaron parrandas, pachangas, juergas, festivales, fiestas, bingos, donde los indígenas y las gentes pobres, débiles, hambrientas, desarrapadas y sin sentido de vida; emparrandados y embriagados, vendieron sus votos para que fuera elegido. Entonces decretó ampliación del aislamiento social del 13 al 27 de abril. Y volvió a expedir otra norma que fija el aislamiento hasta el 11 de mayo, pero liberando sectores económicos como el manufacturero y de la construcción.

Poco vallenato en un paisa rezandero, pero el acordeón se le apareció como el Santo Grial. En campaña tronaba en la numerosa cantidad de emisoras Olímpica de la familia Char a la par que el resto de radiodifusoras costeñas.

El sistema de aislamiento social que impondría Duque radica en el fuelle del instrumento de viento, cuya función es la fricción móvil para cerrar y estirar el acordeón escuchándose el correspondiente tono. El fuelle cuando se cierra sopla y cuando se abre succiona el aire provocando el sonido. Igual a concentrar y desconcentrar como su equipo de gobierno le propuso.

El aerófono es de origen austriaco. Según estudio de Daniel Samper Pizano y su pareja Pilar Tafur (Cien años de vallenato 1997, reedición 2016) los alemanes lo introdujeron de contrabando por la Guajira cuando el Cesar no se había separado como Departamento. La Guajira y el Cesar, territorios donde las averiguaciones ubican la mayor cantidad de votos comprados para el elegido Presidente. Los campesinos y lutieres de la costa entera encuadraron modificaciones al instrumento para componer cumbias, porros, fandangos; pero su mayor desempeño es en los cuatro aires del vallenato (son, paseo, merengue, puya) siendo la puya el género más definido; es muy rápido, acelerado, veloz. Mucho ron y chirrinche debió tomar Duque para bailarse cantidad de puyas con imprevistas parejas en veredas, recodos y pueblos del Caribe, ya que candidato que aspire en serio tiene que fajarse con cuánta pareja se lo pida, ¡ajá compa!

 

Tal verso, “aquí tengo mi corazón y parte de mi alegría” es alegórico al triunfo electoral de Iván Duque que lo impele a cumplir la profecía del rey de la Puya, Alejandro Durán, so pena de, por el resto de su existencia quedar silenciado o perder el movimiento de los dedos.

 

Gilberto Alejo Durán Díaz (1919 – 1989) ha sido el más virtuoso del ritmo de la puya al punto que ganó el Primer Festival de la Leyenda Vallenata en 1968, con la puya titulada Pedazo de Acordeón, que durante 25 años era tema obligado para los concursantes del ritmo en el Festival. Igual, será aprendizaje obligado para Iván Duque si quiere elevarse hasta percibir los secretos de El Negro Alejo.

El presidente elegido ya estudió el legado musical de Durán, tanto como la profecía: en El Paso, Magdalena, su lugar de nacimiento, es ley obligante para quien saque beneficio o se aproveche de la canción cantarla cien veces a la semana y comprar par de acordeones en El Paso y en Fonseca, Guajira, donde surgió la puya. Dentro de pocos días veremos a Duque por los pasadizos y escondrijos de Palacio con dos acordeones terciados en cada hombro y cantando repetidamente “Este pedazo de acordeón ahí donde tengo el alma mía, aquí tengo mi corazón y parte de mi alegría”. Tal verso… “aquí tengo mi corazón y parte de mi alegría” es alegórico a su triunfo electoral que lo impele a cumplir la profecía, so pena de, por el resto de su existencia, quedar silenciado o perder el movimiento de los dedos. En el Gabinete gubernamental tiene dos ministras costeñas que lo pueden acompañar en la caja y la guacharaca.

Los empleados de la Casa de Nariño por siempre mantienen el prurito de que allí vive un fantasma. Se mantendrá el embuste a costa de “El Fantasma del Acordeón”, permitiéndome una licencia de El fantasma de la Ópera personaje de la novela de ficción de Gastón Leroux, en la Francia republicana de 1910.

¿Servirá a Duque lo dicho para apaciguar al impetuoso coronavirus?

Doble dilema: ¿lo podrá castigar el centenario Alejo si no canta a placer la puya o le darán pulla si la estrategia del acordeón aguanta el fuelle de la Covid-19?

 

COVI PARA NIÑOS

En venideros años, nietos y bisnietos nos preguntarán en diferentes sentidos e interpretaciones sobre las guerras, los países, las pandemias y los virus.

Yo les narraré la fábula acerca del niño virus Covi quien vivía muy aburrido en su territorio, donde las personas eran por millonadas unas de color amarillo y otras de piel negra.

Pero él se había enterado por sus hermanos mayores de la existencia de otro territorio, muy lejano, al que llamaban el primer mundo y cuyos hombres y mujeres eran de color blanco. Transcurría el mes de marzo.

Covi, malicioso, se imaginó emigrar hacia esas tierras y confirmar o no la verdad de lo que había escuchado. Cierto día convocó a miles de covis amarillos y les describió su ilusionada aventura.

La mayoría respondió afirmativamente y su novia Kovia los hizo caer en la cuenta de que 2020 es el año de la rata en los signos del horóscopo chino, y que un desplazamiento tan largo sería más fácil si se convertían en ratas que es un roedor versátil, ingenioso y muy veloz.

Kovia pidió silencio para advertirles que no se dejaran vacunar de los humanos. Que tampoco olieran abies, canela, cedro, limoncillo y los aceites de menta porque se enfermaban gravemente del mal del raticidio y podrían morir tan lejos de sus familias.

 Entrábamos al mes de abril, y millones y millones de covis se alistaron para ir a pandemizar a los del viejo continente y se organizaron igual que los peces en ribazón, que mejor les facilitaría surcar los aires, navegar mares, traspasar montañas, esquivar animales salvajes. Se vistieron como “Rey de las Ratas, Rattus Novergicos”, no como Rattu Rattus, que simplemente es rata de compañía…

De cada país se enteraban de algo e infectaban a las personas. En Grecia aprendieron sobre el surgimiento de la filosofía y en Roma de la política. Se extasiaron con las esculturas y pinturas del Renacimiento.

La Torre Eiffel y el Arco del triunfo fueron como un sueño y los conmovió lo del genocidio a los judíos y por tanto no virusiaron mucho en Alemania.

Imagínense toda esa millonada de covis en el tren submarino rumbo al Reino Unido donde aprendieron y cantaron la música rock y, les contaron que allá nació el fútbol moderno. De vuelta, pernoctaron en Estados Unidos del que tenían malas referencias y los covis los infectaron en cantidades.

 Por esas razones, mis chinitos, es que esos países que se denominan anglosajones son los que más fallecidos sepultaron en la pandemia covi a fecha del 21 de abril de 2020 que les he contado.

Otro día se reunirán y les actualizaré la fábula sobre lo sucedido en los meses siguientes con la pandemia de los covis.

 

Rogelio Gómez Díaz
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