El frecuente lavado de manos es un hábito esencial que se debe llevar a cabo durante nuestro diario vivir, ya que con poner en práctica esta actividad, disminuirán las cifras de enfermedades producidas por virus y bacterias alojadas en nuestras extremidades superiores.

Cristian Pallares, médico epidemiólogo, aclaró que “de todas las medidas que haya para prevenir y controlar las infecciones, la higiene de manos puede disminuir hasta en un 50% la transmisión cruzada de virus y/o bacterias en las instituciones hospitalarias y cotidianidad”.

Por otro lado, la prevención de las infecciones mantiene una base fuerte y esencial para la seguridad de las personas, es por eso que “todo profesional o dispensador de servicios de atención sanitaria, o cualquier persona que haga parte de forma directa e indirecta en la atención a un paciente, debe mantener la higiene y limpieza de sus manos de forma correcta”.

Es por eso que las personas deben tener siempre presente, el lavado frecuente de las manos con agua y jabón, siendo este un medio de prevención para eliminar las bacterias (después de usar el baño o también de manipulado algún objeto que no sea propio) Además, aplicarse siempre un desinfectante a base de alcohol.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) es importante que las personas tengan un proceso de lavado de manos para así tener una limpieza completa y correcta de las mismas.

Expertos señalan que las consecuencias del cambio climático aumentan las enfermedades respiratorias y señalan que con el paso del tiempo los seres humanos están más expuestos a padecer con más frecuencia enfermedades respiratorias como asma y rinitis.

Francisco Javier Saynes, médico del consejo mexicano de otorrinolaringología de México, explicó en una entrevista al equipo periodístico de Clí-max, que las altas temperaturas y la alta contaminación afectaran la floración de las plantas y la producción de polen, razón por la que dichas especies segregan proteínas como un escudo que luego entran al organismo humano y enseguida producen reacciones alérgicas”.  

Además, resalto que la quema y abuso de combustibles energéticos generan gran cantidad de gases de efecto invernadero y esta situación afecta la salud de los seres humanos.

El gobierno departamental a través de su Secretaría de Salud y como parte de los acuerdos internacionales de la Semana de Vacunación de las Américas, se vincula a las jornadas para lograr las coberturas del Programa Ampliado de Inmunización (PAI).

El secretario de salud del Meta, Jorge Ovidio Cruz, expresó que el propósito de las actividades es que esta información, educación, comunicación e intensificación de la vacunación, lleguen hasta las zonas más vulnerables de los 29 municipios. Se realizarán jornadas extendidas durante estas acciones el próximo sábado 28 de abril en 26 municipios y el domingo 29 de abril en los municipios Puerto Rico, Puerto Concordia y El Castillo.

Con el lema ‘Vacunas al día, se la ponemos fácil, ya que todos los días son días de vacunación’ se busca mejorar la cobertura y evitar la presencia de brotes de enfermedades inmunoprevenibles como el sarampión. Cruz anunció que durante la Semana de Vacunación de las Américas en el departamento estarán dispuestas 86 mesas de vacunación. Todo como resultado de un plan hecho por el gobierno departamental y que fue aprobado por el Ministerio de Salud y Protección Social.

A diario nacen en el Meta niños y niñas prematuros o con bajo peso a los que nunca se les hace un seguimiento oportuno de su desarrollo. Por esto nació el programa Famicanguro en el Hospital Departamental de Villavicencio que realiza seguimiento y control del crecimiento y desarrollo de estos menores.


Este programa se ha convertido en centro de referencia al ser el único en la región de este tipo y recibe cerca de 350 menores al mes, con servicios como pediatría, psicología, trabajo social, terapia física, nutrición, oftalmología pediátrica, entre otros.


El programa Famicanguro hace un seguimiento, iniciando con controles diarios, Inter diarios y semanales a los menores prematuros o que nacen con bajo peso, hasta que estos llegan a un peso de 2.500 gramos, luego inicia un seguimiento mensual hasta que cumplen un año de edad y finalmente se programan controles trimestrales hasta que llega a los dos años donde finaliza el seguimiento.


Con este programa se identifican enfermedades o problemas de desarrollo de manera rápida permitiendo formular los tratamientos y terapias necesarias.