Las fuertes lluvias presentadas durante el fin de semana en la capital metense, generó un derrumbe en Quebrada La Honda, donde destruyó por lo menos 120 metros de tubería de 33 pulgadas de línea de conducción del sistema de acueducto. Las lluvias constantes en el sector han complicado la llegada de personal y maquinaria para trabajar en el sector afectado.

El gerente de la EAAV, Jaime Jiménez, aseguró que la situación y estas calamidades son difíciles de prevenir, por lo que no es culpa de ningún gobierno, ni de los trabajos  aun faltantes en el contrato por parte de EDESA, además aseguró que por más que se realicen trabajos de mitigación ante la inclemencias y manifestaciones de la naturaleza es difícil sortear estas situaciones. Por el contrario afirmó que apenas la empresa conoció la situación se reunió en comité de crisis y activaron el plan de contingencia en la ciudad.

El gerente Técnico de la EAAV, Felix Javier Muruaga, explicó que la tubería dañada es de 33 pulgadas y por las condiciones geológicas, los trabajos de reparación podrían tardar de 30 a 45 días. “La situación es bastante compleja, porque se trata de un sector de difícil acceso, so solo por lo escarpado de la montaña, sino por el notable crecimiento del afluente y la fuerza que ha tomado su caudal desde el sitio donde se originó el deslizamiento de piedra y lodo, donde se formó una especie de tobogán que lanza con fuerza dicha remoción de masa”, indicó el funcionario.

De igual forma el alcalde (e), Jacobo Matus, anunció que por medio de las autoridades y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (EAAV), se decidió pedir al Alcalde de la  ciudad, Wilmar Barbosa, declarar la emergencia de calamidad pública que ayudará a solucionar esta y otras situaciones que se presentan en la capital del Meta, debido a la fuerte temporada de lluvias que se presentan en la región.